Questo articolo è disponibile anche in: Italiano Inglés Español Portugués Sueco

Pregunta

Querido Padre Angelo,
Quisiera saber lo que significa este pasaje del Prefacio: “En verdad es justo bendecirte y darte gracias, Padre santo, fuente de la verdad y de la vida, porque nos has convocado en tu casa en este domingo. Hoy, tu familia, reunida en la escucha de tu palabra y en la comunión del pan de vida único y partido, celebra el memorial del Señor resucitado, mientras espera el domingo sin ocaso en el que la humanidad entrará en tu descanso. Entonces contemplaremos tu rostro y alabaremos por siempre tu misericordia.
Con esta gozosa esperanza, y unidos a los ángeles y a los santos, cantamos unánimes el himno de tu gloria.” (Prefacio X dominical del tiempo ordinario).
Cuando de chico asistía al catecismo (hace unos quince años) me decían que se podría acabar en el purgatorio, en el infierno y en el paraíso.
Al leer este pasaje en un Misalin, me parece advertir que la Iglesia por fin contempla la salvación para todos. Es así, o se trata de algo más complejo? Si así fuese, quiénes poblarían el infierno?
Le agradezco por la atención y por su blog.

Matteo

Respuesta del sacerdote

Querido Matteo, 

1. la citación que mencionas presupone lo siguiente: “la humanidad (de los redimidos) entrará en tu descanso”. La Iglesia bien sabe que a la luz de las enseñanzas del Señor, lamentablemente no todos se salvarán porque algunos habrán de escuchar lo siguiente: “Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo (Mt 25,34) y otros:”Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles” (Mt 25,41).

2. Ese Prefacio, tal como lo has citado, se usa preferiblemente los domingos, cuando la familia del Señor se reúne.
Se sabe que no es efectivamente toda la familia del Señor, porque algunos a sabiendas, han decidido no participar.
Mientras que aquellos que están en Misa, aunque no sean todos, constituyen la familia del Señor.
Se trata de la reunión de creyentes que dispersos por los cuatro vientos (como rezan las antiguas liturgias eucarísticas) hacen visible a la Iglesia y bien pueden afirmar “nosotros somos la Iglesia”, “somos la familia del Señor”.
Ahora bien esta convocatoria, mientras celebra “el memorial del Señor resucitado”, se halla a la espera de la reunión de la familia más grande, de todos los creyentes, de cada época y lugar, la cual se dará cuando todos hayan entrado definitivamente en el Paraíso.

3. Por lo tanto lo expresado por el Prefacio, no hay que interpretarlo literalmente porque es una figura retórica, la cual corresponde a la sinécdoque. Sinécdoque es una palabra griega que quiere decir  entendimiento simultáneo o también recibir juntamente, por lo que se aplica a un todo el nombre de una de sus partes, como cuando se dice que una parroquia está compuesta por tres mil almas. Donde por alma se entiende a la persona, la cual de por sí es más que alma, pues está formada por alma y cuerpo.

4. Sinécdoque puede querer decir lo también contrario, es decir el todo en lugar de una parte, tal como suele decirse de alguien que se ha marchado a América, dando por sentado que se ha ido a los Estados Unidos, es decir a una de las naciones de ese continente.
De la misma manera con la expresión del Prefacio “cuando la humanidad”, se entiende la totalidad del pueblo redimido. 

5. Así pues queda vigente lo que aprendiste de pequeño y pierden significado las demás preguntas.
Sin embargo me urge aclarar un punto en el que dices :  “me parece advertir que la Iglesia por fin contempla la salvación para todos”.
Hay que decir que la Iglesia espera en la salvación para todos y obra para la salvación de todos. Sin embargo la Iglesia sabe, según las palabras del Señor, que desgraciadamente no todos se salvarán. Jesús de hecho dijo: “ es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que van por allí” (Mt 7,13).

Augurándote que tú también estés entre esa humanidad que entrará en el descanso en el Señor y podrá contemplar eternamente su rostro, te aseguro mi oración y te bendigo.

Padre Angelo