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Pregunta

Buenos días Padre Angelo,

¿Qué significa ser hecho santo? ¿No nos dice la Biblia que ya somos santos? Como en las cartas de San Pablo.

Gracias, Padre.

Espero tener una respuesta suya lo más ante posible.

Gracias de nuevo



Respuesta del sacerdote

Querido,

1. En el Antiguo Testamento el término santo es un término que indica exclusivamente la naturaleza de Dios.

En este sentido, el diablo le dirá a Jesús: «¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres: el Santo de Dios!” (Mc 1,24).

Sólo Dios es santo.

En este sentido, la Iglesia alaba la divinidad de Jesús en el himno Gloria a Dios en las alturas, diciendo: «Porque sólo tú eres el Santo, sólo tú eres el Señor, sólo tú eres el Altísimo, Jesucristo».

2. Sin embargo, ya en el Antiguo Testamento esta santidad divina se comparte de alguna manera con los seres humanos: «Santificaos, pues, y sed santos, porque yo soy el Señor, vuestro Dios» (Lev 20:7).

En la mayoría de los casos se trata de una santidad ritual, pero de hecho puede llegar a ser sinónimo de una vida moral íntegra.

3. Sólo en el Nuevo Testamento se entiende la santidad como una participación en la naturaleza divina.

Es lo que dice San Juan en su Prólogo: «A todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios» (Jn 1.12).

Uno se convierte en hijo de Dios al recibir una semilla divina que transforma a la persona interiormente: «Ninguno que es nacido de Dios practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.» (1 Jn 3,9).

4. Que no pueda pecar no significa que no pueda cometer pecados. Pero si lo comete, es porque está desligado del principio divino que lo engendró como hijo de Dios.

5. Precisamente por poseer esta semilla de vida santa y divina, los cristianos del Nuevo Testamento son llamados santos.

Así surge de los labios de Ananías que dice de Pablo: «Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuánto mal ha hecho a tus santos en Jerusalén» (Hch 9,13).

La traducción anterior, al igual que el texto griego y latino, no dice tus fieles, sino tus santos.

6. Precisamente porque por el Bautismo se es santo en germen, este término no se aplica comúnmente a los bautizados, sino sólo a los que poseen la santidad de manera definitiva e irreversible. Y eso es para los habitantes del Paraíso.

En este sentido se aplica tanto a los hombres como a los ángeles.

7. Al proclamar a una persona como santa con el rito de la canonización, la Iglesia dice estar segura de su santidad de forma definitiva e irreversible.

En otras palabras, está segura de su presencia en el cielo.

Y por eso lo presenta como intercesor y modelo de vida cristiana.

Con el deseo de que también tú seas siempre santo aquí en la tierra y lo seas también en el Cielo de tal manera que te conviertas en intercesor y modelo de vida cristiana, te recuerdo en la oración y te bendigo.

Padre Angelo