Pregunta

Buenos días Padre Angelo,
soy un joven de 21 años y medio y hace muy poco que me he convertido. Naci y crecí como ateo y siempre estuve rodeado por personas ateas (conocidos/amigos).
Desgraciadamente ahora que me he convertido, esto me resulta muy pesado (además de mi madre – que era agnóstica) no conozco a nadie que sea creyente y esto me produce un gran dolor.
Además todas las personas con las que tengo relación son solamente fanáticas y carecen de argumentaciones, son hipócritas y además blasfeman, mientras otros creen en cosas absurdas como el karma, la suerte, la astrología, mientras se hacen pasar por ateos.
Por último hay personas extremadamente anticristianas (incluso tal vez satanistas) y su único argumento es el odio.
Le cuento esto, para poner en evidencia cómo después de haber vivido la adolescencia en el anticristianismo más absoluto, ahora me doy cuenta de lo que yo era. Esto me ha llevado a vivir plenamente mi vida y a entender, cuán falsas, incoherentes, tristes, vacías, y malvadas sean estas personas.
Aclarado esto le escribo brevemente “mi” problema:
Buscando en Google dí con un sacerdote y un fraile que tienen unos “like” en Facebook en ciertas páginas extremadamente anticristianas/antirreligiosas y que son completamente inadecuadas también desde el punto de vista sexual.
Como no tengo Facebook y no sabiendo cómo poder contactarlos (ni siquiera sé dónde están), ¿qué debo hacer?
¿Tratar de contactarlos para pedir explicaciones o interpelar directamente al obispo?
Conociendo el tipo de páginas, no puedo quedarme callado.
Además he comprobado que también muchos jóvenes (quien de la Acción Católica, quien tal vez hasta participó de las JMJ, quien concurre al Grest, etc) tienen likes en páginas sexualmente y religiosamente inadecuadas e incoherentes con la fe que profesan.
Tal vez colocan los like por curiosidad o por motivos que sinceramente no conozco, pero considero incorrecto el hecho de que uno se comporte y apoye a quienes en realidad nos odian y no quieren otra cosa que nuestra muerte/supresión/ denigración y demás (agrego también como he podido leer a través de otras fuentes, que podría tratarse de “satanistas” que se mezclan con los creyentes con el fin de inducirlos al mal, pero es menos probable).
Y hablo por experiencia directa.
Disculpe por la longitud de este escrito (en verdad intenté ser lo más conciso posible), le deseo que tenga un buen día.
Francesco

Respuesta del sacerdote

Querido Francisco,
1. por fin puedo responder a tu mail. Lamento responderte con tanto atraso, te pido me disculpes.
Antes que nada quiero decirte que me alegra saber que el Señor haya abierto una brecha en tu corazón y en tu mente.
Comprendo bien la desilusión que experimentas entre los creyentes porque los encuentras superficiales, llenos de contradicciones y hasta fanáticos.
Mientras justamente tú quisieras ver personas capaces de dar razón de su esperanza, como dice San Pedro.

2. Sin embargo el Señor entre esos creyentes y también no creyentes, te ha puesto a ti.
A veces alcanza uno solo para que con el propio comportamiento cambie el rostro de una comunidad.
Sin dártelas de maestro, continúa siguiendo a Cristo con el ardor del neófito y con el deseo de investigar.
De este modo podrás mostrar no solo lo razonable de la fe, sino que también la única realidad que puede colmar el corazón del hombre es Jesucristo.

3. Solo Él puede habitar en nuestro corazón.
Los demás están presentes en nuestro corazón en sentido moral, gracias al pensamiento y al afecto.
Pero su persona está en otro lado.
Mientras es prerrogativa exclusiva de Dios y de Cristo que es Dios hecho hombre, estar presente con su propia esencia del corazón humano.
Santo Tomás de Aquino dice que solus Deus illabitur animae, es decir que solo Dios puede entrar en el alma (Suma teológica, III, 64, 1).
Y entra creando la gracia santificante, la infunde en el alma, a la que capacita para poseer a Dios como en un Templo.

4. Te exhorto a que conserves siempre límpida esa alma que el Señor hizo esplendorosa al infundir la gracia.
El más insignificante pecado venial hace palidecer su esplendor y tu no advertirías esa comunión continua de corazón a corazón con Dios, que es el secreto de la sensación de saciedad que el cristiano lleva consigo y es también el secreto de su alegría y de su dicha.

5. Respondiendo ahora específicamente a tus preguntas, dudo mucho que haya sacerdotes que den like en páginas claramente anticristianas.
Es muy fácil engañar a las personas.
Alguien un tanto aguerrido se da cuenta enseguida si hay simulación.

6. Puedo relatarte de un visitador nuestro, que recibía con mi dirección afirmaciones que lo dejaban anonadado.
Por fin se decidió a exponerme su perplejidad.
A lo que yo pude hacerle ver que en la dirección había un puntito de más y por lo tanto esos mails no eran míos. Pude escribir a ese individuo que enviaba mails con una dirección semejante a la mía, y fue así como inmediatamente, para bien suyo acabó con esa historia.

7. Aunque no estés en Facebook (yo tampoco lo estoy) tú puedes verificar mediante Google si hay frailes o sacerdotes que correspondan a esos nombres o apellidos. Por lo general todos los sacerdotes y frailes se pueden hallar por internet porque de una u otra manera se llega al anuario de la diócesis o del instituto religioso al que pertenecen.
Luego si esos nombres corresponden, se puede hacer presente el asunto a los directos interesados, de la incongruencia de esos like o bien señalar el caso a sus correspondientes superiores.

8. Para los jóvenes que pertenecen a los grupos eclesiales la cuestión es bastante similar. Si son maduros no se exponen de ese modo. Es muy probable que se trate de bromas o de barrabasadas.
Si se trata de jóvenes que concurren al Grest, hay que decir que esto no significa que automáticamente se conviertan en buenos cristianos. Muchísimos entre ellos no van nunca a la Iglesia. Van al Grest para divertirse y pasar el tiempo.
En general, se puede decir que es un buen ambiente. Pero no es automático que haga de quienes concurren, unos buenos cristianos.Volviendo a tu conversión y a lo que has encontrado viviendo en Cristo, te deseo un progreso siempre más hermoso en tu vida cristiana.
Por esto te aseguro mi plegaria y mi bendición.
Padre Angelo

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