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Pregunta

Querido padre Angelo,
ayer durante la participación de la Misa dominical, me quedé turbado por las palabras de Jesús en el Evangelio. De hecho decía:También se dijo: «El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio».
Pero Yo les digo: quien se separa de su esposa, a no ser en caso de unión ilegal, comete adulterio, y quien se casa con la divorciada es adúltero también”.
Acerca de estas palabras quisiera que me aclarara algo. ¿Se considera culpable a un hombre que se casa con una mujer abandonada?
Espero en su respuesta…Le doy un abrazo en Cristo y rezo por este servicio tan importante que nos ofrece, que nos ayuda a conocer y entender mejor a Jesús.


Respuesta del sacerdote

Muy querido,
1. antes que nada hay que decir que la separación de la esposa, no anula el matrimonio.
Dándose mutuamente el consentimiento conyugal dos personas se expropian del núcleo más hondo de sí mismos:
A partir de entonces cada una de las dos pertenece indisolublemente a la otra, tanto en la buena como en la mala suerte.
Aun cuando uno se separa de su esposa, no por eso queda libre. Sino que sigue perteneciendo a ella.
Y ella, aunque sea abandonada, será siempre de él.

2. Es por eso que casarse con una mujer separada equivale a cometer adulterio. Por lo tanto, cuando Jesús dice: “el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio”(Mt 5,32), no está diciendo nada nuevo.
Quiso simplemente recordar a los israelitas lo que se hace en el momento del matrimonio.

3. Jesús retoma este argumento otra vez en el decimonoveno capítulo de san Mateo, cuando le es preguntado si “es lícito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo”. El respondió: «¿No han leído ustedes que el Creador, desde el principio, los hizo varón y mujer; y que dijo: «Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos no serán sino una sola carne»? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido»”. (Mt 19,4-6).

4. Las palabras “De manera que ya no son dos, sino una sola carne” (Mt 19,6) están comentadas en la Biblia de Jerusalén con esta afirmación lapidaria: “Afirmación categórica acerca de la indisolubilidad matrimonial”.

5. El Pseudo Crisóstomo a su tiempo dijo: “No es el acto del matrimonio que constituye la unión conyugal, sino la voluntad; por lo tanto no es la separación del cuerpo que la destruye, sino la separación de la voluntad.
Es por eso que quien despide a su propia mujer (…) le sigue perteneciendo; puesto que si bien están separados en el cuerpo, quedan unidos por la voluntad” (Comentario a Mateo 19,9) 

Deseándote todo bien, te recuerdo al Señor y te bendigo.
Padre Angelo