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Pregunta

Querido padre Angelo,

Hace un tiempo discutiendo con un amigo que asistía a la parroquia donde era párroco un viejo exorcista me contó que este sacerdote le había dicho que si se rompía un rosario o un crucifijo era el diablo en acción y que era necesario quemar o tirar en un chorro de agua lo que quedaba.

Encontré la información reportada en este sitio (…).

Quería saber, por favor su opinión, tengo varios rosarios rotos en casa porque pensé que podría hacer decenas de ellos, pero no soy tan bueno en estas actividades manuales, incluso pensé en llevarlos a las monjas que los hacen a mano, y así podían obtener algún material útil para hacer nuevos rosarios.

Un cordial saludo.


Respuesta del sacerdote

Querido,

1. El Canon 1212 del Código de Derecho Canónico nos ayuda a resolver la cuestión.

Esto es lo que se lee: «Los lugares sagrados pierden su dedicación o bendición si han sido destruidos en gran parte o destinados permanentemente a usos profanos por decreto del Ordinario competente o de facto».

Lo mismo ocurre con los objetos bendecidos.

2. Por otra parte, en lo que respecta a las bendiciones, hay que distinguir entre las bendiciones constitutivas (las que hacen que un objeto sea bendecido) y las bendiciones invocativas, que piden a Dios una bendición para quienes las utilizan. Este es el caso, sobre todo, de la bendición de la mesa.

Las primeras sólo pueden ser dadas por los que toman parte en el orden sagrado.

Las segundas pueden ser dadas por todos, incluso por los laicos.

3. Como se ha dicho, las primeras constituyen la bendición de un objeto. Las segundas no.

Por eso surge el problema: cuándo las bendiciones constitutivas pierden la bendición.El problema, por otro lado, no se plantea para las segundas.

4. Ahora bien, los objetos que han recibido una bendición constitutiva pierden su bendición o porque se han corrompido o desgastado hasta el punto de que ya no corresponden al objeto inicial  (por ejemplo, de una corona de Rosario solo quedan unas docenas o unas pocas cuentas, por lo que ya no se puede hablar de corona de Rosario) o porque han sido profanados mediante un uso perverso y pecaminoso.

5. En el primer caso, normalmente no hay falta. – Esas cosas pasan. No hay necesidad de molestar al diablo, como dijo ese exorcista.

De hecho, puede ocurrir que algún jarrón o estatua sagrada caiga al suelo y se haga añicos.

Puede pasar por negligencia o incluso con catástrofes naturales, como durante un terremoto.

6. Como alternativa, sin embargo, se plantea la cuestión de qué se puede hacer con los objetos bendecidos de los que uno quiere deshacerse.

En el pasado se decía que no había que tirarlos, en presa del azar, para que no fueran profanados.

Se decía entonces que era bueno quemarlos, incinerarlos. De esta forma, cuando se quemaba el objeto, se perdía también la bendición.

Hoy en día este procedimiento no es fácil para quienes viven en un lugar donde no es posible encender un fuego sin peligro para la casa.

7. Entonces se puede privar a un objeto de la bendición aplastandolo o dividiéndolo, cortándolo en pedazos pequeños.

Aquí el aplastamiento o la división no se hace para profanar, sino para evitar la profanación, lo que ocurriría si el objeto simplemente fuera arrojado al basurero.Todo esto se hace comúnmente para los ramos de olivo bendecidos, para las coronas del Rosario, para las imágenes sagradas, para el mobiliario litúrgico…

Cuando el objeto que fue bendecido deja de existir, como cuando solo quedan las cuentas de un Rosario, la bendición, que se da para disponer a la persona que lo usa a utilizarlo de manera santa, también deja de existir.

8. ¿Qué hay que hacer con las cuentas de un Rosario que son hermosas y

que se puedan volver a utilizar?

A veces se encuentran en algunos monasterios e incluso en algunos conventos monjes o monjas, frailes o monjas que saben reciclarlos.

Pero en el caso de que con estas cuentas se confeccione un nuevo rosario, éste no se presume bendecido, sino que debe serlo, porque el anterior ya no existe.

Hay uno nuevo y como tal debe ser bendecido.

Te agradezco la pregunta que atormenta a muchas personas que no saben cómo tratar los objetos bendecidos corruptos o de los que pretenden deshacerse.

Te deseo una fructífera fiesta de la Inmaculada Concepción (2019), te recuerdo al Señor y te bendigo.

Padre Angelo


Traducido por Jennifer Di Giacomo