Pregunta
Alabado sea Jesucristo.
Buenos días Padre Angelo, soy católica, y estoy muy satisfecha con este sitio web, porque nos explica cosas que no llegaríamos a entender por nosotros mismos.
Quisiera comprender qué significa: el que cree en mí vivirá eternamente…
¿Y quién no cree? ¿qué le va a pasar?
Gracias de antemano.
Atentamente.
Concetta


Respuesta del sacerdote

Querida Concetta,

1. En Jn 6:47 encontramos las palabras de Jesús: “ Les aseguro que el que cree, tiene Vida eterna”.
Con estas palabras el Señor nos dice que es el Pan de Vida y que bajó del Cielo precisamente para dar la vida eterna a los hombres.

2. Ahora bien, la vida eterna no es simplemente la vida futura, como cualquier hombre perteneciente a otras religiones puede pensar.
La vida eterna es el mismo Jesús.
“Esta es la Vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo” (Jn 17:3).

3. Cabe señalar que en el Evangelio de San Juan el verbo “conocer” no significa simplemente ver, sino poseer.
La vida eterna, por lo tanto, consiste en la posesión de Dios.
Es más, en la posesión de Jesucristo.
Obsérvese también cómoen Jn 17:3 Jesucristo se asocia con el Padre, declarando así su propia igualdad con el Padre.

4. Una vez más, con una declaración grandiosa, la Primera Carta de San Juan nos recuerda que Jesucristo es la vida eterna: “Y sabemos también que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al que es Verdadero; y nosotros permanecemos en el que es Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Él es el Dios verdadero y la Vida eterna.” (1 Jn 5:20).
Esto es Jesucristo: “Él es el Dios verdadero y la Vida eterna“.
Precisamente porque es el verdadero Dios, entonces es la vida eterna.

5. Para poseer a Cristo en uno mismo es necesario creer en él.
Aquí también, creer en él significa no sólo conocerlo, sino amarlo, obedecerlo.
Por eso Santo Tomás (nt. de Aquino) dice que el que ama a Dios, lo posee dentro de sí mismo (qui diligit Deum, ipsum habet in se), de acuerdo con las palabras de San Juan: “Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios, y Dios permanece en él”. (1 Juan 4:16).
Y añade Santo Tomás: “Se dice que tenemos algo cuando libremente, tal como queremos, podemos usarlo y disfrutarlo. (“uti et frui ut volumus”). En este sentido, la Persona divina no puede ser tenida más que por la criatura racional unida a Dios.” (Suma teológica, I, C.38, art.1, sol.)

6. En otras palabras, Jesús dice: el que me ama, me posee y puede disfrutar de mi presencia y de mis dones como quiera.
No sé si puede haber una experiencia más elevada y divina que ésta.
Ya es un anticipo del Paraíso, donde todo esto va a ocurrir de manera perfecta, definitiva e irreversible.

7. Al contrario, quien no posee a Cristo en su interior, no sólo no lo disfruta, sino que termina inevitablemente en las manos de su enemigo, ya en esta vida.
Deseando que tengas siempre dentro de ti a Jesucristo, que ”es el Dios verdadero y la Vida eterna” (1 Jn 5, 20), te aseguro mi oración y te bendigo.
Padre Angelo


traducido por Riccardo Mugnaini

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