Querido Padre Angelo,
Tengo una pregunta a la que no puedo encontrar respuesta ni en Internet ni entre las preguntas que ya le han sido hechas.
La pregunta es la siguiente: me gustaría rezar, en mi casa, de rodillas frente al crucifijo pero no querría que mi familia me viera mientras rezo, es como si me avergonzara un poco de esta manera de orar.
Cuando escucho que alguien se acerca mientras rezo, me pongo de pie, aunque no venga necesariamente en mi dirección.
El Señor sabe que no quiero ser notado, pero me levanto de todos modos, así que no estoy poniendo mi confianza en Él, ¿cometo un pecado grave?
¿Cómo puedo actuar en el futuro?
Gracias por tu tiempo.
Respuesta del sacerdote
Querido,
1. no, no es pecado tu reacción de ponerte de pie en cuanto escuchas unos pasos acercándose.
Hay un cierto pudor incluso mientras se reza.
2. El pudor es definido comúnmente como temor, como vergüenza moral.
En tu caso, obviamente, no estás haciendo algo malo. Pero temes de no ser comprendido y de pasar por una persona desequilibrada.
3. Este miedo se justifica en el hecho que los demás no saben lo que pasa por tu corazón y temes que un acto tan hermoso como rezar o quedarse arrodillado ante un crucifijo sea interpretado como algo anormal desde el punto de vista psicológico.
4. El mismo temor no te invade cuando estás de rodillas en la Iglesia ante el Santísimo Sacramento o incluso ante el altar donde se venera el crucifijo.
No te llega porque no es de extrañar que en la Iglesia te arrodilles y te quedes de rodillas. Es de lo más normal.
Pero en otros lugares, como en el aula de clases o incluso en tu hogar, no sería comprendido de inmediato.
5. Entonces es correcto y a veces también es necesario ocultar ciertas actitudes de devoción. No serían entendidas.
De hecho, en lugar de ser edificantes, podrían producir el efecto contrario.
6. Entonces, ¿qué puedes hacer?
Si tienes la posibilidad, puedes cerrar la puerta con llave.
De esta manera nadie puede sorprenderte mientras rezas.
Si te preguntan por qué cierras la puerta con llave, puedes decir que necesitas privacidad contigo mismo o que hay momentos en los que no quieres que te molesten de ninguna manera y quieres estar a solas contigo mismo.
Con la esperanza de que tu devoción crezca cada vez más, te aseguro mi cordial oración y te bendigo.
Padre Angelo
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