Querido padre Angelo,
deseo que se encuentre bien.
Espero poder ir a verlo dentro de poco, también con mi pequeña B, que esta primavera recibió la Primera Comunión.
Mi hija, está en quinto grado, y hace preguntas importantes.
Hemos hablado sobre las hipótesis del origen del mundo, sobre la evolución y la creación, tal como puede comprenderlas un niño.
Me he dado cuenta de que B, cree que como quiera que haya sido en la realidad, el origen del hombre fue querido y hecho sabiamente por Dios: ¡esto para mí es un gran logro!
Lo digo porque la escuché hablar con una amiga suya, quien le decía: “nosotros descendemos de los monos” y B respondió: “no, nosotros creemos en Dios y sabemos que venimos de Dios”… su amiga insistía diciendo que en la escuela enseñan que provenimos de los monos… pero B. respondió que, de cualquier modo, venimos de Dios, que nos ha creado como Él sabe hacerlo.
Necesito hacerle un par de preguntas con las que tengo dificultad: la primera me fue planteada, la segunda temo que lo será en algún momento.
1. ¿Por qué antes de la creación del hombre, Dios creó a los dinosaurios, que eran animales malos y otros muchos animales que no hemos visto? ¿acaso estaba experimentando?
2. Temo que me preguntará si después de Adán y Eva, los primeros hombres se multiplicaron uniéndose entre hermanos.
Ya vi que usted respondió a esta pregunta en el sitio… pero ¿qué me aconseja decirle a una niña?
El tema de la unión entre consanguíneos repugna a la sociedad y por lo tanto no quisiera darlo a conocer a una niña pequeña; por eso estaba pensando decir que ciertos misterios sólo Dios los conoce y nosotros los conoceremos cuando le veremos cara a cara… pero no se…
Lo recuerdo siempre en la oración; le ruego, acuérdese también de nosotros.
Gracias por su consejo, un abrazo.
Alberto
Respuesta del sacerdote
Querido Alberto,
1. estoy feliz de que tu hija haya replicado de esta manera a su amiguita.
El hombre viene de Dios. Dios lo creó a su imagen y semejanza.
Puesto que Dios es purísimo espíritu, la imagen y semejanza reside en nuestra alma.
Y justamente por eso, el alma fue creada directamente por Dios.
2. Para formar el cuerpo Dios utilizó materia preexistente, el barro.
El lenguaje es imaginativo, claro que sí, porque nada impide que Dios haya podido crear directamente también el cuerpo.
Pero también el barro a su vez derivó de otro material que al fin y al cabo fue creado por Dios.
Para el creyente no hay dificultad en admitir que Dios haya podido formar el cuerpo del hombre a partir de materia preexistente, que en última instancia también a su vez fue creada.
3. Como quiera que sea, una cosa es cierta: a partir del momento de la infusión del alma espiritual, ese cuerpo cambió.
Si tomó el cuerpo de un mono, desde ese momento el cuerpo no fue más el cuerpo de un mono. Se convirtió en el cuerpo de un hombre, con la capacidad de llevar a cabo las operaciones intelectuales, y volitivas propias del hombre, que en los monos más evolucionados no se reconocen.
4. Sin embargo, decir que el hombre derive en su cuerpo del mono es apresurado e indemostrado.
En el hombre existe un ADN que no es el del mono. Es un cuerpo de un tipo diferente.
Además ¿por qué no vemos monos que se convierten en hombres?
Se responde que esa especie de monos se ha extinguido.
Ok. Pero ¿cómo es que por mientras las especies inferiores no han evolucionado en especies superiores?
Por lo tanto la afirmación que el hombre proceda del mono no ha sido demostrada.
Se considera como una hipótesis. Pero de la hipótesis al dato certero hay un buen trecho…
5. Acerca de la presencia de animales violentos antes de la creación del hombre podemos tener presente como principio general lo que dice la Sagrada Escritura: “La sabiduría despliega con vigor de un extremo al otro y gobierna el universo con acierto” (Sab 8, 1 Vulgata).
Es prerrogativa de la divina sabiduría establecer que algo inferior desaparezca para que sobreviva algo superior.
Así sucede para el hombre quien para subsistir necesita absolutamente de alimento.
Y la alimentación exige necesariamente que otras sustancias que constituyen el alimento desaparezcan.
Se podría decir que estas mismas sustancias logran así su mayor perfección, tal como para los frutos de un árbol lo mejor es estar al servicio de la salud del hombre antes que dejar de existir y podrirse.
6. Sobre la razón del por qué Dios haya creado a los dinosaurios antes de la creación del hombre no hay una respuesta exacta.
Si Dios lo hizo, fue dispuesto por su sabiduría divina que es infinita.
Seguro no lo hizo para experimentar. Dios no tiene necesidad de esto.
Podríamos decir que era necesario para la perfección del cosmos, porque Dios no hace nada sin un objetivo.
Cuando vayamos al paraíso veremos los designios de la divina sabiduría.
7. Acerca de las uniones entre consanguíneos, al comienzo de la historia humana, hay que decir que por necesidad tenía que darse de esta manera.
Está el problema del natural rechazo que esto provoca. Pero puede decirse que como a veces ocurre, Dios suspende las leyes naturales, como por ejemplo fue el caso del Mar Rojo que se dividió en dos para dejar que el pueblo de Israel pasara seguro, así en los comienzos de la creación, justamente por necesidad, puede que haya suspendido ese rechazo natural que fue advertido seguidamente.
Te agradezco que siempre me tengas presente en tus oraciones. Con mucho gusto lo hago también como deseas.
Te doy mi bendición y contigo bendigo también a tu queridísima hija.
Padre Angelo
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