¿Es cierto que la doctrina del matrimonio no está regulada por ningún dogma?
¿Es cierto que antes del Concilio de Trento el matrimonio no era considerado sacramento?
Respuesta del sacerdote
Queridísimo:
1.No es verdadera ninguna de las dos afirmaciones que has hecho.
Pero procedamos con orden, recordando ante todo qué significa la palabra sacramento.
Sacramento significa signo sagrado.
2.En el primer milenio de la Iglesia esta palabra se aplicaba a diversas realidades: a las que hoy llamamos específicamente sacramentos y también a muchas otras realidades que son signo sagrado de Dios, como por ejemplo el cosmos.
Sin embargo, existía la conciencia de que esta palabra tenía un significado analógico, es decir, que se aplicaba a distintas realidades, pero no siempre con el mismo sentido.
De algunas realidades, de las que hoy llamamos sacramentos, se tenía la conciencia de que significaban algo sagrado y comunicaban la gracia santificante.
Mientras que otras solo lo significaban.
3.El matrimonio es llamado misterio en el texto griego y sacramento ya en la Sagrada Escritura, concretamente por san Pablo cuando dice: « Este es un gran misterio: y yo digo que se refiere a Cristo y a la Iglesia.» (Ef 5,32).
Como he señalado, la traducción latina, en lugar de usar la palabra griega misterio, dice sacramento grande (sacramentum magnum).
Poco antes, san Pablo había explicado en qué sentido el matrimonio es signo sagrado: «Maridos, amen a su esposa como Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella, para santificarla» (Ef 5,25-26).
4.En los primeros siglos cristianos, san Agustín habla de los tres bienes del matrimonio: el bien de los hijos (la prole), el bien de la fidelidad y el bien del sacramento, entendiendo con este último la indisolubilidad (cf. De bono coniugali).
En la Edad Media permanece el significado analógico de sacramento, término que nadie niega al matrimonio.
Es con santo Tomás de Aquino cuando se elimina toda incertidumbre: «Puesto que los sacramentos confieren lo que significan, se debe creer que mediante este sacramento los esposos reciben la gracia por la cual participan en la unión de Cristo y la Iglesia» (Suplemento a la Suma Teológica, 42,1).
5.En el segundo Concilio de Lyon (1274) se leyó la profesión de fe de Miguel Paleólogo, aprobada por todo el concilio, en la cual se declara dogma de fe que el matrimonio es uno de los siete sacramentos:
«La misma santa Iglesia romana mantiene firmemente y enseña que los sacramentos eclesiásticos son siete: primero, ciertamente, el bautismo […] otro es la confirmación […] otro es la penitencia […] otro la eucaristía […] otro el orden […] otro el matrimonio […] otro la extrema unción…» (DS 860).
6.Casi tres siglos después, el Concilio de Trento reafirmará la misma fe:
«Si alguno dijere, que el Matrimonio no es verdadera y propiamente uno de los siete Sacramentos de la ley Evangélica, instituido por Cristo nuestro Señor, sino inventado por los hombres en la Iglesia; y que no confiere gracia; sea excomulgado» (DS 1801).
7.Por lo tanto, mucho antes del Concilio de Trento ya se llamaba sacramento, aunque solo en la Edad Media se precisó que lo es en el sentido de que comunica la gracia.
Igualmente, ya en el Concilio de Lyon de 1274, y más explícitamente en el Concilio de Trento, se declaró dogma de fe que es uno de los siete sacramentos.
Te deseo todo bien, te bendigo y te recuerdo en la oración.
Padre Angelo
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