Buenos días padre Angelo,

Soy un joven estudiante de Filosofía, interesado en la Teología católica y cristiana en general. Soy un asiduo lector de “Un sacerdote responde” en el canal de Telegram “Amici Domenicani”, encontré el artículo siguiente 

En especial me ha impactado lo siguiente: “Ni bien fueron creados, vieron todo. Entraron en la eternidad. En el instante de la creación muchos adoraron y amaron a Dios, su Señor, otros en el mismo instante se rebelaron”.

Después de haberlo leído, me pregunté: pero ¿cómo es posible que si los ángeles, ni bien creados, gozaron de la visión de Dios, y por ende de la omnisciencia y de la presciencia, algunos de ellos sin embargo, se hubieran rebelado? ¿No vieron acaso las consecuencias de esa rebelión contra Dios? ¿Por qué Lucifer habría optado por abandonar a su Señor para convertirse en un ángel caído, derrotado por la potencia divina?

Esperando su amable y aclaratoria respuesta, le deseo todo bien.

Marco


Respuesta del sacerdote

Querido Marco,

1. según Santo Tomás los ángeles fueron puestos en condiciones de merecer o desmerecer.
Por lo tanto en primera instancia los ángeles fueron creados en gracia, con un conocimiento sobrenatural de Dios, pero no con la visión beatífica.
En el instante siguiente gozaron de la visión beatífica o bien tuvieron que afrontar las consecuencias de la rebelión.
Si bien no tenían la visión beatífica y por lo tanto no gozaban de la omnisciencia divina, tenían un conocimiento cierto de las consecuencias de su elección.

2. Sobre el asunto de los dos instantes, no hay alguna sentencia dogmática.
Santo Tomás dice que lo más probable y acorde con las enseñanzas de los Santos es la opinión según la cual el diablo pecó inmediatamente después del primer instante de su creación. “Sobre esta cuestión hay dos opiniones, pero la más probable y más conforme con la doctrina de los Santos es que el diablo pecó inmediatamente después del primer instante de su creación. Es preciso que afirmemos esto si admitimos que ejecutó un acto del libre albedrío en el mismo momento en que fue creado, y que fue creado en gracia, como dijimos (a.5; q.62 a.3). Pues, como los ángeles alcanzaron la bienaventuranza por un solo acto meritorio, como también dijimos (q.62 a.5), si el diablo, creado en gracia, mereció en el primer instante, habría recibido la bienaventuranza inmediatamente después del primer instante, si, pecando, no hubiera puesto, también inmediatamente, el impedimento.
En cambio, si se admite que el ángel no fue creado en gracia; o que en el primer instante no pudo realizar un acto de libre albedrío, nada impide que hubiera intervalo entre su creación y su caída” (Suma teológica I, 63, 6)

3. Los ángeles rebeldes fueron los artífices de su infierno.
Así como ocurre para el hombre, que con su conducta opta por ir al infierno, de la misma forma sucedió con los ángeles.
Si el infierno es la autoexclusión del hombre de la comunión con Dios, como dice el Catecismo de la Iglesia Católica, lo mismo hay que decir acerca de los ángeles caídos.
No es que se encontraron arrojados allí sin que lo supieran.
También para ellos el infierno fue una elección, y todavía más clara que la que puede tener un hombre.

4. ¿Cómo es posible si los ángeles lo sabían?
Puedo responderte con las mismas palabras del Catecismo de la Iglesia Católica acerca de la tentación sufrida por el hombre: “La permisión divina de la acción diabólica es un gran misterio, pero “Sabemos, además, que Dios dispone, todas las cosas para el bien de los que lo aman” ( Rm 8,28).

Te bendigo, te deseo todo bien y te recuerdo en la oración

Padre Angelo

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