Buenos días Padre Angelo, hoy le escribo para pedirle:
1. Ya que antes de la existencia del mundo, algunos ángeles pecaron y por lo tanto cayeron, es posible que vuelva a suceder en adelante? Imagino que no, pero por qué?

2. Por qué si los hombres tuvieron la posibilidad de arrepentirse, los ángeles no la tuvieron? Puede ser porque los hombres viven en el tiempo, y entonces es en el tiempo cuando pecan y pueden arrepentirse; pero si los ángeles no tienen tiempo y aún así pecaron, por qué no pueden arrepentirse y ser ellos también perdonados?

3. Si los ángeles pecaron si bien estaban en la eternidad, es posible que también el hombre peque en la eternidad? Ya sé que la respuesta será negativa, de lo contrario no se podría hablar de felicidad eterna, pero si los ángeles lo hicieron, por qué los hombres no?

Una explicación válida para todas estas preguntas podría ser que en la eternidad la elección hecha tiene validez eterna, justamente por eso, porque es eterna, sine die, y entonces eso significa que el pecado de los ángeles habría ocurrido inmediatamente ni bien fueron creados, por lo que hicieron una elección inmediata y eterna; y esto explicaría la obvia respuesta a las otras preguntas; ¿es efectivamente así?
Mil gracias por sus respuestas, son siempre valiosas para comprender la doctrina de la Iglesia.
Francisco 


Respuesta del sacerdote 

Querido Francisco,
tan solo hoy he dado con tu mail del 5 de agosto de 2021, ya hace más de un año. Te pido disculpas.
1. Tus razonamientos son sustancialmente correctos.
Los ángeles no pueden pecar en un futuro porque .. no tienen futuro.
Están de hecho en la eternidad. 

2. Justamente te preguntas cuándo pecaron los ángeles. Porque si fueron creados y puestos directamente en la eternidad no habrían podido rebelarse.
En la eternidad, en efecto, no existe un antes y un después.

3. Santo Tomás, por su parte, hace una  importante distinción diciendo que los ángeles desde el comienzo fueron creados en gracia, pero todavía no en la gloria, es decir puestos inmediatamente en el paraíso.
Nosotros también, no obstante la gran diferencia que hay entre nosotros y los ángeles ya que vivimos en el tiempo, con el bautismo que nos introduce en la gracia, pero todavía no en la gloria, en el paraíso.
Los ángeles merecieron la gloria del Paraíso con un acto personal de amor hacia Dios ni bien fueron creados en la gracia.
«Antes de ser bienaventurado, poseyó la gracia por la que mereció la bienaventuranza”.     (Santo Tomás, Suma teológica, I, 62, 4).

4. Por lo tanto entraron en la gloria en el instante posterior a su creación. Santo Tomás dice  que “Después que el ángel realizó el primer acto de amor por el que mereció la bienaventuranza, inmediatamente fue bienaventurado” (Ib.).

5. Es decir que después de haber cumplido este acto de amor hacia Dios, los ángeles se encontraron en el paraíso.
Estando así las cosas, no pueden pecar, porque su voluntad está inmutablemente anclada en Dios.
Santo Tomás “Por lo tanto el ángel bienaventurado no puede obrar ni querer si no es mirando a Dios. Queriendo y actuando así, no puede pecar. Por lo tanto, el ángel no puede pecar”(Suma teológica, I, 62, 8).

6. En fin el ángel pecó antes de entrar en el Paraíso antes de contemplar a Dios y de tener la visión beatífica.
En ese instante mereció el infierno.
He aquí nuevamente el parecer de santo Tomás:  “la más probable y más conforme con la doctrina de los Santos es que el diablo pecó inmediatamente después del primer instante de su creación” (Suma teológica, I, 63, 6).

Con el deseo que puedas vivir siempre en comunión con los ángeles en primer lugar mediante la gracia y luego mediante la gloria, te bendigo y recuerdo en la oración.
Padre Angelo

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