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Buenos días Querido Padre Angelo:

Le saludo y le deseo un buen camino de Adviento (2017). Querría hacerle algunas preguntas, por curiosidad personal, sin que sean consideradas como «fariseas» o provocaciones.

– He leído un artículo que me ha dejado perplejo. Se hablaba de sucesión apostólica. Según quien escribe, la sucesión apostólica no puede ser garantía de la autenticidad de la doctrina porque, presumiendo también de ella los ortodoxos, éstos se distinguen de los católicos-romanos por algunos dogmas. De ahí la lógica imposibilidad de sustentarlo.

– ¿Es cierto que para ser elegido Papa los dos únicos requisitos necesarios son ser HOMBRE y  estar BAUTIZADO? Entonces, al menos en teoría, ¿podría ser elegido un Papa casado? Más absurdo aún y desde una perspectiva puramente teórica, ¿podría serlo incluso un bautizado perteneciente a otra confesión (ortodoxa, por ejemplo)? ¿Podría ser, en el futuro, una forma de reparar el cisma?

– Siempre respecto a la figura del Papa. Los tiempos cambian, la esperanza de vida aumenta y las enfermedades más comunes hoy en día eran desconocidas, o casi, en el pasado. ¿Qué sucedería si, por hipótesis, el Sumo Pontífice se encontrara, como consecuencia de una enfermedad, incapaz de discernir, entender o querer? (¡Dios no lo quiera!) ¿Existe un órgano, una figura de garantía, en grado de pronunciarse sobre su salud y eventualmente declarar «incapaz» a un Papa enfermo? No es una provocación, lo garantizo. Rezo por la salud del Papa. Es solo curiosidad. He trabajado con ancianos y me pregunto qué pasaría si un Papa contrajera una enfermedad como el Alzheimer o si sufriera una discapacidad grave que lo dejara inconsciente durante mucho tiempo (coma, estado vegetativo permanente, etc.)

Gracias por su paciencia y disponibilidad.

Rezo por usted y, de vez en cuando, hago celebrar una misa por usted y por la familia dominicana.

Saludos cordiales y mis mejores deseos para usted.


Querido,

Respondo brevemente a tus preguntas.

1. A la primera: la sucesión apostólica no es garantía de la verdad, sino de la validez de los sacramentos.

La garantía de la verdad está en la comunión con Pedro.

Por ejemplo: los ortodoxos y los lefevrianos tienen la sucesión apostólica, pero no tienen la comunión con Pedro y, por tanto, en la doctrina pueden desviarse.

2. A la segunda pregunta: en teoría, cualquier hombre bautizado puede ser elegido Papa, incluso uno casado.

La única condición es la siguiente: si en el momento de la elección no es obispo, debe recibir inmediatamente el carácter episcopal mediante la consagración (Código de derecho canónico, cann. 332.2).

Al mismo tiempo, preguntas si un no católico puede ser elegido Papa.

En teoría, se requiere que sea bautizado.

Pero evidentemente, junto con el bautismo, también se requieren otras condiciones fácilmente deducibles con sentido común: porque si uno es hereje o cismático, ¿cómo podría confirmar a los católicos en la fe?

Como puedes ver, una cosa es la teoría (o mejor dicho: la fanta teoría) y otra es la práctica.

Dije que en teoría también puede ser elegido un bautizado casado.

Pero la disciplina de la Iglesia exige que sea célibe, como cualquier otro obispo.

3. Respecto a la tercera pregunta: nunca ha sucedido, hasta ahora, que un Papa haya perdido el uso de la razón.

Personalmente, estoy seguro de que Jesucristo, como lo ha impedido hasta ahora, lo impedirá hasta el fin del mundo.

No debemos juzgar a la Iglesia como se juzga a cualquier otro ente.

Es por la fe que la Iglesia está divinamente instituida y es divinamente asistida en la enseñanza de fide vel de moribus (en la enseñanza en materia de fe o moral).

No en vano Jesús le dijo a Pedro que los poderes del inframundo no habrían prevalecido sobre ella (non praevalebunt).

4. Estoy muy contento por tu iniciativa de hacer celebrar una misa por mí y por la familia dominicana.

Es el bien más grande que nos puedes donar.

Nuestros Santos desde el cielo te recompensarán abundantemente.

También te agradezco por orar en particular por mí.

Con mucho gusto correspondo a esta generosidad.

Esta noche te recordaré especialmente en la Misa y luego continuaré en mis oraciones.

Te bendigo.

Padre Angelo