Hola,
me llamo Riccardo, tengo 24 años, desde hace algún tiempo siento una especie de vocación, pero no puedo entender si es auténtica o no.
Me han venido a la mente algunas preguntas, perdóneme si parecen señaladas por una vanalidad subyacente, las hago a medida que surgen.


Querido, puedes encontrar mi respuesta después de cada una de tus preguntas. La respuesta está en cursiva.
0) ¿El período de prueba antes y el noviciado después tienen costos? Si es así, ¿es posible saber cuáles son, o si no, ¿cuál es el rango aproximado?
Desde el comienzo del noviciado el sujeto es un dominico de pleno derecho, forma parte de la Orden y está a expensas de la Orden. En el prenoviciado, a discreción de las distintas provincias de la Orden, se puede dar algo, pero no está obligado.
1) ¿Cómo entender de manera segura e incontrovertible si la vocación de uno es sincera?
Si se vive en gracia, si hay atracción hacia el sacerdocio y la vida dominica, si hay amor a Jesucristo y a la salvación del prójimo.
2) ¿Es necesario tener ya una licenciatura en filosofía u otra materia humanística para ser admitido al noviciado?
No, es suficiente con tener un diploma de secundaria.
3) Si uno elige el camino dominico, ¿cuáles son las implicaciones en el lado legal? Si el aspirante dominico tuviera activos (por ejemplo, una cuenta bancaria) o propiedades a su nombre, ¿dónde acabarían?
Siguen siendo suyos, porque no es un fraile. Después de la profesión (al final del noviciado) puede seguir poseyéndolos, pero sólo puede administrarlos con el permiso de sus superiores. Para la profesión solemne (definitiva) debe hacer un testamento y transferir sus bienes a quien desee.
4) ¿Hay libertad para estudiar, además de los textos propuestos por la orden, también sus propios textos? ¿Está permitido tener libros propios en el seminario primero y en el convento después, o es necesario pedirlos a un superior directo?
Hay libertad para estudiar cualquier texto, siempre y cuando, obviamente, al final se posea la doctrina de la Iglesia y un sólido conocimiento teológico.
Uno puede traer sus propios libros de casa. Sin embargo, desde el momento en que haces el voto de pobreza ya no puedes hablar de propiedad privada. Son libros concedidos permanentemente para el uso de los individuos porque son útiles para su estudio y su ministerio. De la misma manera, incluso como sacerdote se espera que uno tenga su propia biblioteca para sus necesidades específicas. Desde el momento en que no tiene nada, puede hacer compras con el consentimiento de su superior.
5) ¿Es obligatorio llevar la sotana? ¿Es posible ser dominico y vivir  vestido de seglar? Si es así, ¿en qué casos?
La sotana es el signo visible de nuestra consagración a Dios. En el convento y normalmente para actos comunes se espera que todos lleven la sotana. Fuera del convento se lleva el hábito u otra vestimenta permitida para un religioso o sacerdote por las normas eclesiásticas. Donde está prohibido llevar un hábito religioso, como por ejemplo en Turquía, fuera del convento uno se viste de civil. Aquí, finalmente, es lo que leemos en las Constituciones:
“39. – La observancia regular que Santo Domingo sacó de la tradición o que renovó regula nuestra vida para ayudarnos a seguir a Cristo más de cerca y para que podamos practicar más eficazmente la vida apostólica. Por lo tanto, para permanecer fieles a nuestra vocación, tengamos en la más alta estima la observancia regular, amémosla profundamente y esforcémonos por ponerla en práctica.
40. – A la observancia regular pertenecen todos los elementos que constituyen la vida dominica y la regulan según una disciplina común. Los principales son la vida común, la celebración de la liturgia y la oración privada, la observancia de los votos, el estudio diligente de la verdad y el ministerio apostólico. Para observar todas estas prácticas fielmente son útiles la reclusión, el silencio, el hábito y las obras de penitencia.
51. – En nuestros conventos los frailes deben llevar el hábito de la Orden como signo de nuestra consagración, a menos que, por una razón razonable, el prior provincial haya decretado lo contrario. Fuera del convento, con sujeción a las leyes eclesiásticas, se observarán las normas establecidas por el prior provincial”.
6) Una vez que se han tomado las órdenes, ¿qué clase de vida le espera al dominico? ¿Cuáles pueden ser sus caminos? ¿Cuáles serán sus deberes dentro de la comunidad? ¿Tendrá que viajar? ¿Vivir en el extranjero? ¿Qué caminos podrá tomar?
No es posible planear por adelantado la vida de los sacerdotes dominicos. Depende en gran medida del tipo de ministerio que les es apropiado y al que les confían sus superiores. Habrá quienes siempre estarán en el convento porque ejercen un ministerio en nuestras iglesias o a la sombra del convento. Habrá quienes se pongan en camino para la predicación itinerante o para un ministerio fijo que los saque de la ciudad, como sucede por ejemplo con fines de enseñanza. Habrá quienes deban ir al extranjero por estudios o por el ministerio. El criterio siempre será el de poder proveer a la salus animarum, la salud eterna de nuestro prójimo.
Gracias de antemano por las respuestas. Le deseo un buen día.
Con la esperanza de tener ideas más claras también para tu futuro, te recordaré con gusto al Señor, te deseo todo el bien y te bendigo.
Padre Ángelo

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