Santo día en Jesús y María.
Quería hacerle una pregunta.
Sabemos que para lograr la indulgencia plenaria diaria es bueno rezar el Santo Rosario con otras personas, además de la Comunión, la Confesión y la oración por el Sumo Pontífice. Ahora me pregunto: puesto que a veces rezo el Santo Rosario por teléfono con otras personas, ¿será esta modalidad adecuada para obtener la indulgencia plenaria?
Estáis siempre en mi oración y espero que os acordéis de mí en Jesús y María en la Santa Misa.
Un saludo fraterno en Jesús y María.
Matías.
Respuesta del sacerdote
Querido Matthias
1. en el Manual de Indulgencias en el número 48 leemos: Se concede indulgencia plenaria al fiel cristiano que rece devotamente el Rosario mariano en una iglesia u oratorio, o en familia, en una comunidad religiosa, en una asociación piadosa y, en general, en cualquier reunión de fieles. Fuera de estas circunstancias, la indulgencia será parcial.
2. Su reunión virtual no entra expresamente en ninguna de estas categorías.
Sin embargo, dado que según la propia mens de la Iglesia la ley se hace a favor de los hombres, la ley que impide o prohíbe debe interpretarse de la manera más restrictiva y la ley que favorece debe interpretarse de la manera más amplia y en favor propio (odiosa sunt restringenda et favorabilia sunt amplianda), vuestra reunión se asimila a la de una asociación piadosa, aunque no haya decreto eclesiástico.
Por lo tanto, en mi opinión, podéis obtener la indulgencia plenaria.
3. Aprovecho la ocasión para recordar algunos requisitos para obtener la indulgencia plenaria.
El Manual de Indulgencias, respecto a la indulgencia plenaria, establece lo siguiente:
1- Basta el rezo de sólo una cuarta parte del Rosario; pero las cinco decenas deben rezarse seguidas.
2- A la oración vocal hay que añadir la piadosa meditación de los misterios.
3-En el rezo público, los misterios deben enunciarse de acuerdo con la costumbre admitida en cada lugar; en el rezo privado, basta con que el fiel cristiano junte a la oración vocal la meditación de los misterios (en otras palabras, el orante no está obligado a decir, por ejemplo: en el quinto misterio gozoso contemplamos, etc., sino que puede continuar sin mencionar el misterio. Basta con que se conecte mentalmente con él. n.d.r).
4. El mismo Manual de Indulgencias también afirma: El Rosario es una determinada manera de orar en la que distinguimos veinte decenas de Avemarías, intercalando la oración del Señor, y meditando piadosamente en cada una de estas decenas los misterios de nuestra redención. Sin embargo, se introdujo la costumbre de llamar también Rosario a una cuarta parte del mismo.”
Le agradezco que siempre esté presente en sus oraciones.
Yo también con mucho gusto haré lo mismo por usted.
Le bendigo y le deseo todo lo mejor.
Padre Angelo
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