Querido padre Angelo,
quisiera agradecerle por su anterior respuesta.
Si no es molestia, tendría una nueva pregunta respecto a la Sabiduría y al Espíritu Santo. El rey Salomón le pide sabiduría al Señor, y el libro de la Sabiduría dice lo siguiente:  “La Sabiduría no entra en un alma que hace el mal ni habita en un cuerpo sometido al pecado”.
Mi pregunta sería : ¿qué es esta sabiduría, una especie de persona de la Trinidad? ¿como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo?
En relación al Espíritu Santo quisiera pedirle: en el Credo leemos que el Espíritu Santo habló a los profetas del Antiguo Testamento. ¿Cómo puede ser? ¿Antes de que el Señor lo donara el día de Pentecostés?
Aprovecho la oportunidad para enviarle cordiales saludos.

Respuesta del sacerdote

Muy querido, 
1. La sabiduría de la que habla el versículo que citaste es la sabiduría de Dios, que no es solamente uno de sus atributos, sino que coincide con Dios mismo, con su mente legisladora.
Es la Sabiduría de la que se habla en el libro de los Proverbios, cuyo autor es el mismo que escribió el libro de la Sabiduría, es decir Salomón.

2. Dice el libro de los Proverbios acerca de la Sabiduría: “Yo nací cuando no existían los abismos, cuando no había fuentes de aguas caudalosas. Antes que fueran cimentadas las montañas, antes que las colinas, yo nací, cuando él no había hecho aún la tierra ni los espacios ni los primeros elementos del mundo. Cuando él afianzaba el cielo, yo estaba allí; cuando trazaba el horizonte sobre el océano, cuando condensaba las nubes en lo alto, cuando infundía poder a las fuentes del océano, cuando fijaba su límite al mar para que las aguas no transgredieran sus bordes, cuando afirmaba los cimientos de la tierra, yo estaba a su lado como un hijo querido y lo deleitaba día tras día, recreándome delante de él en todo tiempo, recreándome sobre la faz de la tierra, y mi delicia era estar con los hijos de los hombres”(Pr 8, 24-31).

3. La Biblia de Jerusalén dice: “El capítulo 8 de Proverbios personifica la sabiduría como una noble consejera. ¿Cuál es el papel de la sabiduría en la creación y la vida? Este texto poético presenta la sabiduría pidiendo a gritos atención, ofreciendo sus valiosos consejos a todos. El capítulo destaca el papel de la sabiduría en la creación del mundo y su importancia para reyes y gobernantes. Juan 1:1-3: «En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio con Dios. Todas las cosas fueron hechas por él; Sin él, nada de lo que existe se habría hecho.» – Este pasaje se hace eco de la descripción de la Sabiduría en Proverbios 8, 22-31, a menudo interpretada como una prefiguración de Cristo”.

4. Se trata de la misma Sabiduría (Logos), que se hizo carne y que entra en el corazón de los hombres que aman a Dios y observan sus mandamientos, porque dijo:  «El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él» (Jn 14, 23).
Por lo tanto es, la segunda Persona de la Santísima Trinidad, el Verbo, el Hijo, el Logos, Dios hecho carne, Jesús.

5. En relación a la segunda pregunta: en el credo decimos que el Espíritu Santo habló por medio de los profetas.
Es verdad. La Sagrada Escritura lo testimonia. Fue dado también en el Antiguo Testamento a los jueces, a los profetas.
El Papa León XIII en la encíclica Divinum illud munus (9.5.1897) recuerda que “el Espíritu Santo ya estaba en los justos del Antiguo Testamento. Es decir antes de Pentecostés, tal como ocurrió con Zacarías, Juan el Bautista, Simeón y Ana.
El mismo San Agustín había dicho: “Puesto que no fue en Pentecostés que el Espíritu Santo comenzó a habitar en los santos por primera vez, sino que en aquel dia acrecentó sus dones, mostrándose más rico, y más abundante en su largueza” (Sermón 267).
Dice León XIII: “También aquellos eran hijos de Dios, mas aún permanecían en la condición de siervos, porque tampoco el hijo se diferencia del siervo, mientras está bajo tutela (Gál 4, 1.2); a más de que la justicia en ellos no era sino por los previstos méritos de Cristo, y la comunicación del Espíritu Santo hecha después de Cristo es mucho más copiosa, como la cosa pactada vence en valor a la prenda, y como la realidad excede en mucho a su figura” (Divinum illud munus, 9). 

Con el deseo que el Espíritu Santo pueda habitar en todos nosotros de la forma más amplia y fecunda posible, te bendigo y recuerdo en la oración.
Padre Angelo

Questo articolo è disponibile anche in: Italiano Inglés Portugués