Buenos días Padre,
le escribo a causa de una duda que me surgió durante una misa gregoriana en sufragio por mi madre, durante la que no fue mencionado su nombre (en cambio por error lo fueron tres difuntos que hubieran debido ser mencionados en la misa anterior).
Quisiera saber, ya que desconozco el tema, si el error cometido por el sacerdote, implica la obligación de recomenzar el ciclo completo de 30 misas o por el contrario se trata de un simple error formal que de todos modos no afecta a los 30 días destinados a ella.
De antemano le quedo muy agradecida, y le saludo cordialmente.
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Respuesta del sacerdote
Muy querida,
1. la validez y la eficacia de la celebración de la Misa está estrechamente ligada a la intención del sacerdote.
2. El nombre del difunto se dice a beneficio de quienes han pedido celebrar la Misa y también de quienes participan de la Misa en sufragio.
Escuchar el nombre del ser querido por el que se ofrece el sacrificio eucarístico, llega al corazón.
Es un momento tan intenso, que no son pocos, entre los más allegados, los que apenas si contienen las lágrimas.
3. Si sucediera que el nombre del difunto no fuera mencionado, nada se quita a la eficacia de la Misa.
Lo que queda empobrecida es la consolación de los fieles.
En general los sacerdotes, prestan mucha atención a este aspecto, porque quieren que queden consolados.
Sin embargo, a veces ocurre, que no obstante la buena voluntad, ensimismados por lo que están celebrando (la ofrenda del sacrificio de Cristo) o por cualquier otro pensamiento, se dan cuenta tarde de no haber dicho el nombre.
Si esto ocurre, son los primeros en apenarse.
Pero la aplicación de los méritos de Cristo para la persona por la que se celebra la Misa, no se ve afectada en lo más mínimo.
4. Igualmente, si el sacerdote se equivoca en decir su nombre, porque por ejemplo lo deforma o cambia el femenino con el masculino, no pasa nada.
De la misma manera no cambia nada si se equivoca al decir un nombre por otro, siempre que su intención sea, como en tu caso, la de celebrar la Misa gregoriana.
5. El motivo se basa en que su intención, no obstante el error, es la de actuar en perfecta conformidad con la intención de quien ordenó la Misa.
El Señor, que lee los corazones, mira esto, y no otra cosa. No es riguroso.
6. Hiciste bien en hacer celebrar las Misas gregorianas para tu queridísima mamá.
Quisiste unirte al sacrificio de Cristo, con un sacrificio mayor, también bajo el aspecto material.
Y porque es más grande la caridad, más grande también es la aplicación de los méritos de Cristo.
Tu madre te será grata eternamente y estoy seguro de que ya habrás comenzado a experimentarlo, porque normalmente así sucede siempre.
Te bendigo, te deseo todo bien y te recuerdo en la oración.
padre Angelo
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