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Pregunta

Buenos días p. Angelo y  feliz día de la Presentación, me estaba preguntando : ¿Qué es el sentido religioso? ¿De qué manera forma parte de la persona? ¿La interpela en el alma o en alma y cuerpo? ¿Es parte estructural del hombre? Creo que así es, pero no se como sostener formalmente esta hipótesis.
¡Gracias! Le aseguro mis oraciones por sus intenciones.
Stefano


Respuesta del sacerdote

Querido Stefano,
1. El sentido o sentimiento religioso es una intuición emotiva por la que el hombre se percata de su propia finitud y asimismo de su dependencia de Otro en cuyas manos está su vida y la misma existencia del universo.
El Concilio Vaticano II habla de una fuerza arcana que los hombres de todos los tiempos advierten en su interior y más allá del cosmos.
“Ya desde la antigüedad y hasta nuestros días se encuentra en los diversos pueblos una cierta percepción de aquella fuerza misteriosa que se halla presente en la marcha de las cosas y en los acontecimientos de la vida humana y a veces también el reconocimiento de la Suma Divinidad e incluso del Padre. Esta percepción y conocimiento penetra toda su vida con íntimo sentido religioso.” (Nostra aetate, 2).

2. El sentido religioso es ese sentimiento que ante la creación desborda en admiración y gratitud hacia Aquel que la hecho y la rige, y le hace sentir la exigencia de rendirle culto.
Este sentimiento se encuentra muy hermosamente expresado en un Salmo.“Con qué pagaré al Señor todo el bien que me hizo?” (Quid retribuam Domino pro omnibus quae retribuit mihi?, Sal 116,12).
He aquí la respuesta que se convierte en acción y concreta acción de gracias:
“Alzaré la copa de la salvación e invocaré el nombre del Señor.” (Calicem salutaris accipiam et nomen Domini invocabo, Sal 116,13).
Era el mismo sentimiento de santa Josefina Bakita, pagana, que siendo niña ante la magnificencia de la creación decía: “Díganme quien lo hizo porque quiero darle las gracias”.

3. Sin embargo, la religión no es una simple intuición emotiva. Si bien tiene en ella su punto de origen,  se desarrolla a partir de preguntas de las que nadie se escapa: cual es el sentido de la vida, del sufrimiento y sobre todo de la muerte.
Alguien (Pascal) notó que el hombre es el único animal que sabe que morirà y piensa en la muerte.
Como recuerda el Concilio: “El hombre sufre con el dolor y con la disolución progresiva del cuerpo. Pero su máximo tormento es el temor por la desaparición perpetua. Juzga con instinto certero cuando se resiste a aceptar la perspectiva de la ruina total y del adiós definitivo. La semilla de eternidad que en sí lleva, por ser irreductible a la sola materia, se levanta contra la muerte. Todos los esfuerzos de la técnica moderna, por muy útiles que sean, no pueden calmar esta ansiedad del hombre: la prórroga de la longevidad que hoy proporciona la biología no puede satisfacer ese deseo del más allá que surge ineluctablemente del corazón humano.”
De modo que “frente a la muerte el enigma de la condición humana llega a su culmen”. (Ib.).

4. La religión pues, nace a partir de una actitud interior (del alma) que se expresa en el culto, esto es dando reverencia a Dios.
Esta reverencia expresada en el culto, abraza directamente al alma. Pero los actos se expresan también con el cuerpo a través de los diferentes ritos y ceremonias.
Es lo que vemos en la pregunta y la respuesta del salmista que mencionè arriba:“Con qué pagaré al Señor todo el bien que me hizo?” (alma); Alzaré la copa de la salvación e invocaré el nombre del Señor” (cuerpo).

5. Preguntas además si la religión es una estructura fundamental del hombre. Si por estructura entiendes que sea uno de los elementos esenciales y constituyentes del hombre, la respuesta es no.
El hombre está estructurado en alma y cuerpo. Estos son sus dos  elementos constituyentes y sustanciales.
No se trata por tanto de un tercer componente del hombre que agregar al alma y al cuerpo.

6. Esta nace de una actividad del alma que se expresa ya sea en la intuición de que depende de Alguien en cuyas manos está nuestra vida, ya sea por todas las preguntas que el hombre se plantea y que abarcan tanto la voluntad como la vida corporal. El acto religioso es tomar una postura personal por la que el hombre en su totalidad, de alma y cuerpo, se coloca ante la divinidad.

7. Tal vez con el término estructura, tú entiendas algo fundamental que antes o después se hará patente en la vida del hombre.
Si es así, tienes razón.

8. Es más, si quisiéramos usar un lenguaje más apropiado, en lugar de decir que es un elemento estructural del hombre, se puede afirmar que es una propiedad o característica de él. Ella se destaca como un elemento que marca la diferencia con los animales, quienes no tienen actividad religiosa, pues carecen de racionalidad y de libertad.
Este es un fenómeno universal porque en todo tiempo el hombre manifestó su religiosidad, y también porque de una u otra manera todos los hombres son religiosos o bien se plantean el problema religioso.
Plutarco (46-127 d.C.), pensador e histórico griego, hizo esta interesante afirmación: “Si viajaras por el mundo, podrías hallar ciudades sin murallas, que ignoran la escritura, no tienen un rey, no usan moneda, no saben lo que es un teatro o un gimnasio, pero nadie vio, ni verá jamás una ciudad sin templos ni divinidad” (Contra Colotes 31).

9. Este hecho permitió que un famoso etnólogo y antropólogo, J.L.A. de Quatrefages (1810-1892), afirmara que el hombre es un animal religioso.
Esta expresión se encuentra también en el Catecismo de la Iglesia católica: “De múltiples maneras, en su historia, y hasta el día de hoy, los hombres han expresado su búsqueda de Dios por medio de sus creencias y sus comportamientos religiosos (oraciones, sacrificios, cultos, meditaciones, etc.). A pesar de las ambigüedades que pueden entrañar, estas formas de expresión son tan universales que se puede llamar al hombre un ser religioso” (CCC 28).
Así pues, “el hombre es por naturaleza y por vocación un ser religioso” (CCC44).
La razón es explicada como sigue: “Viniendo de Dios y yendo hacia Dios, el hombre no vive una vida plenamente humana si no vive libremente su vínculo con Dios».(Ib.).

10. Sin religión, es decir sin Dios, el hombre está privado de la luz sobre sí mismo. Justamente el Concilio Vaticano II afirmó que “La criatura sin el Creador desaparece.” (GS 36).
Añadió también:  “Más aún, por el olvido de Dios la propia criatura queda oscurecida” (Ib.).

11. Quisiera agregar por fin, que la respuesta plena a la inquietud religiosa se halla solo en Cristo.
Y no puede ser de otra manera si Jesús es Dios hecho carne.
Por eso el Concilio Vaticano II afirma que:  “el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado… Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación.”(GS 22).

Te agradezco por las oraciones que me has prometido, te recuerdo al Señor y te bendigo.
Padre Angelo