Paz y bien!
Muchas veces me he preguntado, al considerar como el evangelio según Lucas, muy documentado en cuanto a testimonios se refiere, haya un relato tan detallado acerca de la Anunciación del Ángel a María. Le pedí luces al Espíritu Santo para encontrar una respuesta, y la más probable me pareció esta: María misma le habría relatado a Lucas lo acontecido. Después de haber buscado mucho, encontré una nota del Padre Costantino Gilardi OP que da sostén a mi hipótesis.
Le pido pues a usted Padre más luz. Lo recuerdo siempre en mis oraciones cotidianas así como también a la orden de los Predicadores.
Paz y bien!
Ugo C.
Respuesta del sacerdote
Querido Ugo,
1. si bien es cierto que no se puede decir con seguridad que fue la Virgen quien directamente informó a San Lucas, es sin embargo cierto que la fuente primaria de las nuevas acerca del nacimiento de Jesús, fue la Virgen.
También desde el punto de vista cronológico San Lucas habría podido encontrarse con la Virgen antes de su Asunción al cielo.
En cambio no podemos afirmar con certeza ella haya sido quien directamente informó a San Lucas. El evangelista habría podido recibir informaciones seguras de los que las habían recogido directamente de la Madre de Jesús.
El parecer de los biblistas en este punto es unánime.
Te presento tres entre los más acreditados.
2. San Lucas en el prólogo de su Evangelio menciona a «testigos oculares» acerca de los hechos que se apresta a narrar (cfr. Lc 1, 2) que mientras se habían convertido en «ministros de la palabra» (Ib.).
Por lo tanto recurrió a los mejores testigos.
Ellos fueron sin lugar a dudas, los apóstoles y los discípulos.
Con respecto a las fuentes sobre la infancia de Jesús ¿es correcto pensar en la Virgen?
El padre Marie-Joseph Lagrange escribe: «Hay dos alusiones discretas pero suficientemente claras como para que el lector pueda comprender que la misma madre de Jesús fue quien reveló a los apóstoles el aspecto más íntimo de su origen tan humilde” (El Evangelio de Jesucristo, p.10 traducido de la versión italiana por el traductor).
Las dos alusiones son las siguientes: “Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón” (Lc 2,19 y 2,51).
Por lo tanto, sin lugar a dudas la Virgen fue la principal fuente por la que se conoce lo ocurrido alrededor del nacimiento de Jesús.
Esto no significa que ella haya sido quien directamente lo reveló a San Lucas.
El evangelista pudo saberlo a través de los que la Virgen lo habría relatado.
3. Giuseppe Ricciotti ofrece más detalles: «El mismo prólogo indica como fuente la tradición, pero sin especificar más. Sin embargo, no es difícil considerar, entre los testigos oculares y los ministros de la palabra, en primer lugar al venerado maestro Pablo y después a otros insignes personajes que Lucas, viajando con aquél, pudo haber encontrado en Antioquía, en Asia Menor, en Macedonia, en Jerusalem, en Cesarea y en Roma. Entre estos autorizados informadores no es arriesgado indicar al apóstol Pedro y tal vez a Jacobo (Hech., 21, 18), además del «evangelista» Felipe, en cuya casa habitó Lucas en Cesarea (cf. Hech., 21, 8). Tampoco es imposible que conociese a algunos otros, más es inútil perderse en conjeturas acerca de ellos. Notable es la mención detallada de las mujeres. Seguían a Jesús algunas mujeres que habían sido curadas de espíritus malignos y enfermedades, María la llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios, y Juana, mujer de Cuza, mayordomo de Herodes, y Susana y muchas otras, las cuales les servían de sus propias haciendas (Lucas. 8, 2-3; comp. 24, 10). Ni Juana ni Susana son nombradas por otros evangelistas, aunque fueron mujeres de alta clase social y ricas. Probablemente Lucas, al mencionarlas, quiere indicar con discreción una de sus fuentes informativas. No menos discreta, pero bastante más precisa, es la alusión a otra mujer de incomparable dignidad e importancia: la propia madre de Jesús. De ciertos hechos narrados en este evangelio sobre la concepción, nacimiento e infancia de Jesús, sólo su madre, María, podía ser testigo y narradora, y he aquí que Lucas, durante la narración, por dos veces, muy cerca una de otra y casi con los mismos términos, advierte que “María conservaba todas estas palabras meditándolas en su corazón” (Lc 2, 19), y después que “su madre conservaba todas las palabras en su corazón” (Lc 2, 51).
Esta insistencia de expresión y de pensamiento es elocuente en su ponderada discreción. No consta que Lucas haya conocido a María personalmente; pero, aun en el caso de que no la hubiese hablado, podían haberle sido proporcionadas informaciones precisas sobre ella por el apóstol Juan, el hijo adoptivo que asignara a María Jesús moribundo, y en cuya casa ella habitó después de la muerte de su hijo verdadero (Juan, 19, 26-27). (Vida de Jesucristo, §142).
4. Padre Marco Sales escribe: “Como San Lucas revela varios misterios en la historia de la infancia de Jesús, de los que la única o casi única testigo fue María Santísima y por otro lado por dos veces en este punto de su Evangelio recuerda que María Santísima conservaba todas estas cosas en su corazón (2, 19. 51), muy bien se puede concluir que la Madre de Dios haya sido la principal fuente inmediata o mediata de la que el Evangelista se valió al narrar la infancia del Salvador.
También es probable que San Lucas haya interrogado a algún pariente o amigo de la familia del precursor y por quien pudo haber obtenido todo lo referido al nacimiento de Juan el bautista” (Introducción al Evangelio de San Lucas, traducido del italiano por el traductor).
Te agradezco muchísimo por la oración diaria que haces por mí y la Orden de los Predicadores. Nos es muy valiosa.
Te aseguro de buen grado la mía propia y te bendigo.
Padre Angelo
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